IN MEMORIAM

Mucho, todo y quizás demasiado se ha comentado en los distintos medios de comunicación sobre la muerte televisada de Antonio Puerta. De todas ellas, hay que destacar una anécdota narrada por Manolo Jiménez, entrenador de Puerta en el filial del Sevilla; Cuando Joaquín Caparrós, entrenador del primer equipo por aquel entonces, decidió contar con Antonio Puerta de manera definitiva para sus convocatorias, una mezcla de sentimientos se apoderarón del vestuario del filial sevillista. Por un lado la enorme satisfacción de conocer que un compañero tenía la oportunidad de dar el salto a la Primera Divisón y por otra, la enorme tristeza de saber que ya no contarían a diario con la alegría y el liderazgo que Antonio Puerta había demostrado en su paso por el Sevilla “B”. Tal fue el vacío que Puerta dejó en el plantel del filial, que el cuerpo técnico, liderado por el ex jugador del Sevilla y de la selección española, Manolo Jiménez, tuvo que recurrir a la compra de un equipo de música para levantar los ánimos de un grupo de futbolistas, que veían como se le marchaba algo más que un compañero dentro del vestuario. Así era Puerta.

