SE FUE EL PADRE DE LA FIEBRE AMARILLA

Le tildaban de loco. El motivo: ponerse una camiseta del Cádiz y agitar su bandera amarilla en la tribuna del Carranza. Era otra época. Los años en que el amarillo no predominaba en el viejo estadio gaditano y aquel que lo enseñaba era marcado como un chiflado. Asi era Pascual García de Quirós Caballero, Macarti, la primera persona que ‘enloqueció’ con el cadismo. Un gadita nacido en Cáceres y que amaba al Cádiz, al barrio de La Viña, a la Caleta y al Carnaval por un igual.
Tal era su pasión por el cadismo, que cada vez que ganaba el Cádiz había que enviarle un ramo de flores a la Patrona. Tenía la cabeza muy bien y lo había dejado todo preparado. Los floreros de la plaza de Abastos tenían esa orden y Pascual les había dejado dinero para ello. Se fue Macarty para hacer el cielo un poco más amarillo. Un loco, un chiflado. Todo un señor.

